|
|
||
|
Chat de InfoMorelos Síntesis de prensa del Estado de Morelos Aquí puedes conocer los atractivos turísticos del estado Directorio de empresas y proveedores en el estado Información sobre temas de justicia en el estado TODO LO RELACIONADO CON EL CUIDADO DE NUESTRO MEDIO AMBIENTE VIVIENDA INMUEBLES, ARQUITECTURA, HÁGALO USTED MISMO, CONSTRUCCIÓN, MATERIALES Y MÁS RELACIONES INTERNACIONALES IMPORTADORES Y EXPORTADORES EMBAJADAS Y CONSULADOS CAMARAS DE COMERCIO, TRADUCCIONES, REGLAMENTOS Y MAS... |
“El socialismo moderno es, en primer término, por su contenido, fruto del reflejo en la inteligencia, por un lado, de los antagonismos de clase que imperan en la moderna sociedad entre poseedores y desposeídos, capitalistas y obreros asalariados, y, por otro lado de la anarquía que reina en la producción. Pero, por su forma teórica, el socialismo empieza presentándose como una continuación, más desarrollada y más consecuente, de los principios proclamados por los grandes ilustradores franceses de siglo XVII”. –Federico Engels– Decía un camarada de otros tiempos allende de los mares que en una polémica, para destruir un edificio teórico bastaba con dinamitarle la tesis principal y una o dos tesis secundarias, y el edificio se vendría abajo. Desde la muerte de
Lenin el movimiento proletario mundial quedó acéfalo de pensamiento,
o en otros términos, los dirigentes que les tocó dirigir la acción carecieron
de pensamiento abstracto. Señalándose que la limitación de su empleo en
los cuadros clasistas como Stalin y Trotski los obligó a
recurrir al estrategicismo comunista, construyendo así una caricatura
de la herramienta de lucha que es el marxismo. Prueba de ello es el señalamiento
que hace Trotski sobre el basamento para la lucha revolucionaria
en la antítesis entre el capitalismo y el socialismo que, es la piedra
angular de la desviación teórica hacia el estrategicismo de Stalin.
La solución del error tiene de suyo implícito el dominio de la teoría
del conocimiento de la concepción proletaria del mundo. De allí la importancia
de dejárnoslas en herencia y la limitación teórica del mismo Trotski,
al no haber tenido la capacidad para criticar esa antítesis sin contenido.
Por lo que se afirma que: Sin el dominio de la teoría del conocimiento
de la concepción proletaria del mundo (no como dicen Alan Woods
y Ted Grant que no hace falta estudiar a Hegel para comprender
a Marx. Así como de cualquier teoría del conocimiento en general),
el marxismo no podrá llegar a ser la guía para la acción revolucionaria
que lo anule todo, y supere el estado espantoso y lamentable de la condición
humana existente en la decadencia del sistema de explotación del trabajo
asalariado. Por lo que nuestra tarea es exponer la evidencia.... a
los auspiciadores de este presente horrible: ¡helos ahí! en vivo en la
fuente nutricia de la fanfarronería intelectual de la expresión del jalabolismo
histórico en su máxima expresión los: Martha Harnecker, Petras, Chomsky,
Dietrich, Alan Woods al afirmar que en Venezuela hay una revolución,
estimulando de esa manera la falsa idea que a través del cretinismo parlamentario
se pueda hacer una revolución, y sobre todo manteniendo el Estado es una
contrata –el capitalismos es como dice Piaget la primera etapa
(de la V República) es algo que chupar, todo es chupar –El falo de oro
de la contrata–. Resaltando que Alan Woods tiene más testículos
que cuerpo, al avalar su afirmación sobre una fulana revolución en Venezuela
con un trago de Jira-jara a lo Carlos Marx “Un paso práctico del movimiento
vale más que una docena de programas” referir esto, en el momento actual
del más espantoso caos y confusión teórica, no queda más que compartir
la fábula de Lenin en su ¿Qué hacer? Al resaltar del prefacio de
la “Guerra campesina en Alemania” la lucha teórica como el elemento más
práctico en el quehacer revolucionario del movimiento proletario. El arma
de la crítica. Citar a Marx en un momento así, refiere Lenin,
es como: Si al paso de un entierro alguien gritase a pleno pulmón ¡Ojalá
y tengáis siempre algo que llevar!... Es chuparle la nariz al muerto de
cuatro días del policlasismo de la socialdemocracia, parafraseando a Rosa
Luxemburgo por allá en 1914. Hasta donde se deja arrastrar el jalabolista
histórico para que sus libros tengan auditorio. Se ha de decir que los
cuatro primeros dilettantes son la expresión del yerbajo ecléctico sociológico
de la fraseología burguesa con pose revolucionaria. El potaje con buena
audiencia de la cocina de las brujas, y para quien se lo trague todo no
le hará el más mínimo daño a las relaciones sociales imperantes. La luna
de miel en la mano mental. El mundillo universitario de las Ciencias muertas
alimentadas con alcohol. Los fecalómanos intelectuales, vulgaris mascamierda
en teoría = ecléctico. Pero, con el mister Torner(2)de Alan Woods, con
él si hay algunas cuentillas que arreglar, ya que se frota el ego hasta
llegar a creerse la encarnación divina de Carlos Marx y Federico Engels
juntos. Pero, ahora él, “El Proletario” llevando el caduceo de Palas de
Atenea a la masa ignara de Venezuela. ¡Pobre oveja! que marca fumará.
¡De perlas! Un filosofema de Heráclito, un griego sabio de la antigüedad
decía que: Si las cosas se hicieran humo en este momento, las reconoceríamos
por el olor. El señor huele como el nombre de su libro: Un título “prestado”,
mal habido diría alguien, del pensamiento reaccionario en la carne viva
de Herbert Marcuse “Razón y revolución”. A mal principio, no puede
haber buen fin. Título shakesperiano común al oído inglés. Ahora bien,
para la lucha práctica cualquier cuadro o miembro clasista, lo primero
que tiene que plantearse es la siguiente interrogante: ¿Qué implicaciones
degradativas, degenerativas intelectualmente desde el punto de vista para
la acción práctica, ha tenido el haberse fundamentado en la antítesis
entre el capitalismo y el socialismo?. |
|