Emiliano Zapata es un ícono del estado de Morelos y sus ideas y principios siguen vigentes para amplios sectores de la población morelense del siglo XXI. Más allá de las fronteras del estado, Zapata también sirvió como referencia para el Ejército Zapatista surgido a finales del siglo XX en el sur de la República mexicana y gracias a ello ahora su nombre es conocido prácticamente en todo el mundo. Aquí presentamos una bresvisima biografía del Caudillo del Sur, como también fue llamado.

Emiliano Zapata

(1879 - 1919)

Emiliano Zapata con su bigote característico

Emiliano Zapata es oriundo del poblado de Anenecuilco en el Estado de Morelos donde nació en el año de 1879.
En la época del Porfiriato, participó a los 27 años en una junta en la ciudad de Cuautla donde pronunció la necesidad para los campesinos mexicanos y de los trabajadores del campo morelenses en particular de hacer frente a las pretensiones voraces de los dueños y administradores de las haciendas.

En 1908 sufrió una represalia común de la época: la leva. Por dicha práctica habitual en la época histórica del Porfirismo tuvo que incorporarse forzadamente al ejército, al 9° regimento de Cuernavaca, para ser preciso. Sin embargo, aquí sucedió algo no esperado por las autoridades: Zapata sobresalió en el servicio militar y logró que por ello se le diera de baja después de haber pertenecido poco más de un año al ejército.

HISTORIA
REVOLUCION

Su experiencia en las tropas federales le sirvió para que en 1909 se le elegiera como Presidente de la Junta de Defensa de las tierras del poblado de Anenecuilco.

Un conocido documento histórico de la misma época, una carta de Emiliano Zapata dirigida a Gildardo Magaña, dice.
"Yo estoy resuelto a luchar contra todo y contra todos sin más baluarte que la confianza y el apoyo de mi pueblo".

Los cronistas al servicio de los hacendados pudieron constatar dicho respaldo popular a la figura de Emiliano Zapata y relatan que al visitar la tierra natal de Zapata encontraron a los campesinos labrando la tierra en un ambiente de paz y tranquilidad, sin embargo, también puedieron observar que los campesinos estaban armados con carabinas que sin duda usarían para defender sus tierras. Zapate les había inculcado el valor basado en la razón y en la pertenencia al territorio que se trabajaba y que por ello se consideraba como propio. Emiliano Zapata fundamenta aquí el derecho de existir y de defender a toda costa las parcelas de las comunidades campesinas. En ningún momento Zapata estaba dispuesto a abandonar o moderar dicha postura y con ello se logró que se escuchara la opinión de los campesinos en Morelos y en México.

En 1910 estalla la Revolución y Zapata se integra a las tropas de Madero, seducido por el así llamado Plan de San Luis que incorporaba importantes demandas agrarias. No obstante de las demandas justas contenidas en el plan, Zapata tuvo que observar que éstas no habían sido más que frases retóricas para movilizar a los campesinos en favor del movimiento maderista: a pesar de que el movimiento había triunfado, no se llevó a cabo el reparto de la tierra que había formado parte de los reclamos del Plan de San Luis.
Empeoró la situación: Los terratenientes aprovecharon la situación histórica de que a pesar del movimiento maderista las tropas del régimen porfirista no se eliminaran, logrando que las fuerzas campesinas fueran desarmadas con el apoyo del ejército porfiriano. Los hacendados incluso lograron que después de ser desarmados las fuerzas campesinas éstas maquinaran cautelosamente un plan contra Zapata que por poco le costó la vida.

Como ya lo hemos dicho, Zapata no estaba dispuesto a renunciar a sus ideas y en otra carta escrita por el manifiesta:
"Quiero morir siendo esclavo de los principios, no de los hombres."

TIERRA Y LIBERTAD!
Viendo que al triunfar la revolución maderista no se llevó a cabo el reparto de tierras exigido en el Plan de San Luis, Zapata no estaba dispuesto a deponer las armas, al contrario, reorganizó a sus fuerzas fieles y en conjunto tomaron las ciudades de Cuernavaca, Cuautla y Yautepec, dispuestos a luchar hasta lograr el anhelado reparto de tierras para los campesinos del Estado de Morelos tal como lo consideraba el Plan de Ayala, mismo que tenía como propósito principal recuperar las tierras que los poderosos habían quitado a los campesinos.
El Plan de Ayala se proclamó en 1911 y se convirtió en un documento muy importante para la lucha por los derechos de los campesinos mexicanos, dado que Zapata ni bajo la presidencia de Madero, ni del de Venustiano Carranza o el de Victoriano Huerta estuvo dispuesto a renunciar a sus principios.
La creación de los comités de vigilancia por parte de los seguidores de Zapata se puede asociar a ésta época histórica.
En los hechos, Zapata y sus seguidores combatían el latifundismo, repartiendo las tierras entre quienes la trabajaban.
Conscientes de la importancia de la educación, las fuerzas zapatistas abrieron varias escuelas primarias para adultos en el estado. Otra acción de los zapatistas fue la expropiación de los ingenios y de una empresa papelera. Zapata organizó el trabajo en las empresas confiscadas de manera que se beneficiara directamente el pueblo morelense.
Cabe señalar que los campesinos de la época luchaban por el derecho de usufructuar sus parcelas, y no para adquirir derechos políticos dado que éstos no se pueden comer y el campesino se encontraba generalmente sumido en la miseria.
En 1915 las tropas de Francisco Villa fueron derrotadas en el norte del país, y entonces el gobierno federal se concentró en el combate del zapatismo, sobre todo en la tierra natal de Emiliano Zapata o del Caudillo del Sur como también se llamaba. El territorio del actual estado de Morelos fue invadido por grandes contingentes de soldados del ejército federal.
La persecución de Zapata era su mayor tarea y en 1919, Zapata fue asesinado en la hacienda de Chinameca, victima de la traición. Con ello también fue derrotado el movimiento zapatista, por lo menos en el ámbito militar. Sin embargo, los ideales y principios que guiaban a Zapata y que se pronunciaron en el Plan de Ayala, siguen vigentes como orientación para muchos luchadores sociales hasta en la actualidad del siglo XXI.

El General Emiliano Zapata

Bibliografía recomendada:
Instituto Nacional de Solidaridad, Microbiografías,
Personajes en la historia de México, Emiliano Zapata, México, 1993.

LAS PIRÁMIDES Y VESTIGIOS DEL MÉXICO ANTIGUO

Las pirámides de Xochicalco se encuentran en el sur del estado de Morelos y son un ejemple impresionante de la cultura arquitectónica de los habitantes de la región en las épocas precolombinas.


     

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